El grafeno está listo para llegar a las baterías, y eso tendría grandes ventajas, pero también un posible problema
Desde hace años hemos escuchado que el grafeno es el material del futuro, sobre todo cuando lo relacionamos con los smartphones, pues este material podría hacer que las baterías tengan más tiempo de vida, se carguen más rápido, se degraden menos y sean más seguras, razón por la que empresas como Huawei y Samsung llevan un tiempo estudiando cómo crear baterías con grafeno, aunque la empresa Real Graphene parece que se les va a adelantar.
Real Graphene es una de las compañías más importantes en lo que respecta al uso de grafeno, y ahora ha anunciado que ya tiene lista la tecnología para comenzar la producción de estas baterías, por lo que la era del grafeno podría llegar este o el próximo año.

Las ventajas de las baterías de grafeno

Según el CEO de Real Graphene, Samuel Gong, las baterías de grafeno no son en realidad pilas construidas totalmente con este material, pero el poco grafeno que tendrán traerá mejoras importantes a las baterías.
La primera de ellas es el tiempo de carga, pues mientras una pila de 3,000mAh tarda aproximadamente 90 minutos en llegar de 0 a 100 con tecnología de carga rápida, una con grafeno tardaría solo 20 minutos, es decir la carga sería casi 5 veces más rápida, lo que significaría que podríamos cargar el teléfono mientras nos tomamos un café.
Por otro lado, el grafeno hace que la batería genere mucho menos calor, por lo que se degradarán mucho más lento que las baterías de ion litio. Esta situación permitirá que su tiempo de vida se extienda enormemente, pues mientras las baterías actuales tienen un tiempo de vida de 500 ciclos (cargas de 0 a 100), las de grafeno aguantarían 1500 ciclos, es decir, 3 veces más, lo que representa que pueden durar años sin sufrir un desgaste palpable.

El precio y la obsolescencia programada, los enemigos del grafeno.

No todo es miel sobre hojuelas, y dos cosas que podrían hacer que la adopción de este material sea muy lenta es el precio y la obsolescencia programada. Y es que según se reporta, una hoja de grafeno cuesta 25 dólares. Afortunadamente el grafeno necesario para las pilas es poco, sin embargo, esto podría representarse en un aumento de precio en los smartphones.
Por otro lado, el hecho de que los usuarios no tengan que preocuparse por cambiar la pila cada 1 o 2 años podría ser un “peligro” para las empresas que quieren que sus  usuarios cambien de teléfono en menos de 2 años, así que tener equipos con pilas que pueden durar años sin problema podría ser algo que económicamente no les convenga.
Habrá que esperar y ver qué fabricantes se animan a usar la tecnología de  Real Graphene, que también ha prometido que la producción no cambiará, pues el proceso para incluir el grafeno en las nuevas baterías es relativamente sencillo.

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